El cáncer colorrectal sigue aumentando año tras año en nuestro país.

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Las últimas estimaciones hablan ya de 41.500 nuevo casos anuales, siendo el tumor con mayor incidencia (si sumamos hombres y mujeres).

El presidente de la asociación EuropaColon España, Emilio Iglesia, afirma que “es un cáncer que se puede prevenir, pero el principal problema es que la información y los programas de cribado no llegan a toda la población de riesgo. Por este motivo, han preparado un plan de actividades a desarrollar en los próximos meses con el objetivo de llevar la información sobre el cáncer colorrectal, su prevención, acceso a terapias innovadoras y supervivencia con calidad de vida al mayor número de personas posible”.

Existen una serie de factores de riesgo que hacen que una persona tenga mayor predisposición para sufrir la enfermedad. “El principal factor de riesgo es la edad  y precisamente ese espectro de la población es el que menos información tiene sobre la enfermedad. Por este motivo, uno de nuestros programas informativos lo realizamos en centros de mayores. Vamos dónde más necesarios somos” afirma Iglesia.

Existen otros factores de riesgo como tener antecedentes familiares de cáncer colorrectal; antecedentes personales de pólipos en el colon; padecer enfermedades inflamatorias intestinales crónicas.  Y muy importante: consumo de alcohol y tabaco, alimentación basada en grasas y deficiente en fibra e inactividad física, sedentarismo. “Uno de los síntomas más fáciles de detectar es la sangre en las heces, para lo cual existe un test de sangre oculta en heces que se desarrolla por las comunidades autónomas, aunque no con la extensión que sería deseable” explica Emilio Iglesia.

Fuente: www.consalud.es

Alimentación y prevención de cáncer

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A mediados de los años 80 se estableció que un 35% de los tumores malignos tienen origen o están relacionados con la alimentación. Es así como los expertos la sitúan como uno de los factores de riesgo tumoral más importantes dentro de los factores ambientales y de prevención.

Al igual que la alimentación puede aumentar el riesgo de formación de tumores la naturaleza nos ofrece una gran variedad de alimentos que pueden actuar como protectores. Cereales integrales, frutas y verduras frescas son los que con mayor probabilidad nos mantendrán lejos de padecer esta enfermedad. Hay que comer de todo un poco, pero siempre con moderación.

Los alimentos que se consideran más beneficios para evitar la aparición del cáncer son: las legumbres, las nueces, las verduras de hoja verde, las hortalizas, los cítricos, el pescado azul, el hígado y los huevos. Por ello es recomendable introducirlos en la dieta diaria. Veámos por qué:

Las mujeres tienen más posibilidades de padecer cáncer

Es muy importante que las mujeres cuiden su alimentación, ya que, por desgracia, son más propensas a padecer cáncer. Además, según diversos estudios, existen tres tipos de cáncer que las afectan especialmente: el cáncer de mama, el de colon y el ginecólogico.

En general, las dietas hipercalóricas, las ricas en grasa y proteínas son las más peligrosas, junto con algunas formas de cocinar como los hechos al carbón, barbacoa y ahumados. Por el contrario, la fibra, vitaminas y algunos minerales forman el grupo de protectores frente a los tumores. También existe consenso en que los alimentos vegetales reducen el riesgo de cáncer.
Por otro lado, el alcohol, las dietas ricas en grasas y la obesidad aumentan el riesgo de cáncer de colon y recto, y posiblemente el de mama, próstata y riñón.

En esta oportunidad vamos a mencionar algunos alimentos que pueden ayudar a prevenir muchos tipos de cáncer y además nos permitirán mantenernos saludables y llenos de vitalidad.

Aceite

La grasa del aceite de oliva puede prevenir el cáncer de colon y del recto. Este aceite actúa sobre los ácidos biliares, mejora la circulación y oxigenación de los tejidos, protege las arterias y las mantiene flexibles. Asimismo, ayuda a bajar el colesterol malo, controla la presión arterial, reduce notablemente los niveles de azúcar en la sangre. Además, es un poderoso antioxidante, por lo cual ayuda a prevenir el cáncer.

El agua

El agua, sin ser un alimento que aporte algún tipo de nutrientes o vitaminas, es un poderoso e insustituible líquido que no puede faltar en nuestra vida. Sin agua ningún ser viviente puede subsistir, puesto que el agua nos ayuda a limpiar el organismo de toxinas.

La persona que no consume las cantidades adecuadas de agua corre el riesgo de padecer estreñimiento, lo cual lleva a la acumulación de toxinas que afectan la salud integral, además de sufrir deshidratación. Es muy importante mantener todos los sistemas de nuestro organismo debidamente hidratados para que su funcionamiento sea correcto. Por eso es imprescindible tomar por lo menos dos litros de agua al día.

Ajos

Tanto el ajo como la cebolla contienen alicina, un compuesto rico en azufre, que ayuda al hígado a eliminar las toxinas que se acumulan en la sangre.

El arroz integral

En el arroz integral se encuentran algunas sustancias anticancerosas que protegen contra el cáncer de colon, el de mama y el de próstata.

Algas

Éstas son depurativas con abundantes vitaminas, minerales y fibra. Asimismo, ayudan a reforzar el sistema inmunológico, por lo cual se recomiendan para evitar los efectos secundarios que se producen después de un tratamiento de quimioterapia y radioterapia.

Cítricos

Como todos lo sabemos, los cítricos contienen vitamina C, que es un poderoso antioxidante. Además, están compuestos de flavonoides, protectores de los capilares sanguíneos que mantienen las membranas permeables y oxigenadas.

Coles

Las coles, el brócoli, el repollo, la coliflor, los berros y el rábano son productos alimenticios que no deben faltar en la dieta diaria, ya que sus compuestos ayudan a reforzar las defensas y eliminan los radicales libres, brindando protección a las células.

Las fresas

Las fresas son ricas en fibra, vitaminas y minerales. Sus poderosos efectos depurativos limpian el organismo de toxinas.

Frutas del bosque

Las moras, los arándanos y las grosellas son ricas en un pigmento llamado atocianina, este es de color morado y es un antioxidante muy poderoso. Además, son ricas en vitaminas A y C, así como en minerales, pectinas y ácidos vegetales. En la actualidad se están realizando algunos estudios sobre los efectos que pueden tener estas frutas en la prevención de la leucemia.

Frutos Secos

Las nueces, las avellanas, las almendras y las semillas de girasol son una gran fuente de vitaminas E y B. Contienen minerales como el magnesio, el selenio y el zinc y además brindan una buena cantidad de antioxidantes.

Legumbres

Las lentejas, los garbanzos, los guisantes y las judías, son verdaderos alimentos anticancerígenos. Son muy ricas en fibra, la cual protege contra el cáncer de colon principalmente.

La manzana

La manzana contiene ácidos clorogénicos y elágicos, los cuales pueden evitar la aparición de cáncer. Esto se demostró mediante experimentos realizados con animales. La manzana contiene pectina y fibra que ayudan a eliminar las toxinas a través de las heces.

El melón

El melón es muy rico en betacarotenos y antioxidantes. Además, es muy bajo en calorías, así que ayuda a prevenir los tumores que se relacionan con la obesidad.

Miel

Este es un producto natural que tiene propiedades antisépticas, antinflamatorio lo que permite evitar las infecciones que se producen por la baja en las defensas después de un tratamiento contra el cáncer.

Pescado

Los ácidos grasos omega-3 son muy importantes para la salud del corazón y las arterias. Además, se recomiendan como tratamiento complementario en aquellas personas que padecen cáncer.

Los pimientos

Los colores vivos de los pimientos verdes, rojos y amarillos son muestras de la riqueza que poseen en betacarotenos, los cuales, junto a la vitamina C, son unos poderosos antioxidantes que protegen las mucosas. Otro compuesto que tienen los pimientos es la capsaicina: bloquea los productos precancerosos que se pueden encontrar tanto en las carnes y los pescados ahumados.

La remolacha

La remolacha en su color morado contiene un poderoso regenerador celular llamado betaínas.

El té verde

Este producto contiene polifenoles, los cuales anulan por completo los efectos de las nitrosaminas. Cuenta con poderosos antioxidantes y ayuda a proteger de las radiaciones ambientales.

El tomate

El tomate consumido crudo es rico en licopeno, un caroteno que le aporta el color rojo. Asimismo, es un poderoso protector contra el cáncer de próstata.

El tomate contiene algunas sustancias en la cáscara y en las semillas que pueden ser anti-cancerigenas.

Las uvas

Las uvas consumidas con la cáscara y las semillas, tienen un poderoso antioxidante llamado resveratrol, el cual bloquea los agentes cancerígenos e impide el crecimiento de algunos tumores.

El yogurt

El yogurt contiene bacterias benéficas, las cuales permiten que la flora intestinal se regenere, evitando de esta manera que los productos tóxicos hagan mella en el proceso digestivo. Es especialmente útil para prevenir el cáncer de colon, pero se puede asegurar su utilidad contra todo tipo de tumores.

La zanahoria

El color anaranjado que tiene la zanahoria se debe a su gran riqueza en betacarotenos, que son unos poderosos y reconocidos antioxidantes. Es un vegetal especialmente recomendado para las personas que consumen o han consumido tabaco, por la gran capacidad que tiene para regenerar las células del epitelio respiratorio.

En definitiva…

Como se puede observar claramente, mediante esta gran lista de alimentos que pueden prevenir el cáncer en diferentes partes del cuerpo, es una realidad que la alimentación es clave para prevenir muchas enfermedades. Hay que tener en cuenta que, si mediante estos alimentos que nos brinda la naturaleza es posible prevenir una enfermedad tan agresiva, como el cáncer, de la misma manera podemos evitar muchas otras complicaciones de salud, consumiendo alimentos saludables y órganicos.

 

En conclusión, es aconsejable llevar un ritmo de vida activo. Realizar deporte de manera habitual y constante es muy importante. Además de toda esta actividad física, también se debe cuidar la alimentación. Es preciso elegir bien los alimentos consumidos, y no excederse en aquellos que contengan grandes cantidades de grasa. Si bien toda persona debe cuidar su alimentación, las mujeres deberán hacerlo de forma más intensa, para prevenir enfermedades como el cáncer. Tratar de permanecer tranquilo, evitando los episodios frecuentes de estrés, de mal genio, procurando mantenerte siempre alegre.

Fuente: UNED

Qué haré yo el día Mundial contra el cáncer

tabaco

El Día Mundial contra el Cáncer es un día de reflexión y la pregunta es: qué haré yo para prevenir el cáncer?

Son muchos los malos hábitos que se asocian a factores de riesgo de cáncer: tabaquismo, dieta poco saludable, y estilo de vida sedentaria. Informar y concienciar a las personas de la relación existente entre estilo de vida y riesgo de cáncer es el primer paso para una buena prevención contra cáncer.

El tabaquismo sigue siendo el principal factor de riesgo de cáncer. Reducir el número de fumadores disminuirá sensiblemente los casos de numerosos tipos de cáncer. El consumo de alcohol o el aumento de la obesidad a escala mundial es también un motivo de preocupación.

Se podrían prevenir buena parte de los cánceres más comunes tan sólo con llevar una dieta sana, manteniendo un peso adecuado y realizando actividad física suave. Fomentando hábitos saludables en las aulas, crear un entorno de trabajo saludable, crear ciudades sostenibles.

31de Marzo: Dia Mundial de la Prevención del Cáncer de Colon

Rotatorio C.Colon

Las pruebas de detección se realizan como parte del proceso de determinar la presencia de cáncer o precáncer en las personas que no presentan ningún síntoma de la enfermedad. Las pruebas de detección del cáncer colorrectal que se hacen regularmente son una de las armas más poderosas para prevenir este cáncer.

Desde el momento en que las primeras células anormales comienzan a crecer para convertirse en pólipos, usualmente transcurren aproximadamente de 10 a 15 años para que éstas se transformen en cáncer colorrectal. La mayoría de los pólipos se pueden descubrir con pruebas de detección de forma periódica y se pueden extirpar antes de que tengan la oportunidad de convertirse en cáncer. Las pruebas de detección también pueden encontrar el cáncer colorrectal en sus etapas iniciales, cuando es altamente curable.

Se recomienda que las pruebas de detección se inicien a los 50 años para las personas que no están en mayor riesgo de cáncer colorrectal. Hay varias opciones diferentes de pruebas de detección. Las personas con un mayor riesgo, como aquellas con fuertes a    ntecedentes familiares de cáncer colorrectal, podrían beneficiarse de iniciar las pruebas de detección a una edad más temprana.

Por ahora, la mejor recomendación sobre la alimentación y la actividad física para una posible reducción del riesgo de cáncer colorrectal consiste en:

  • Evitar la obesidad y el aumento de peso alrededor de la sección media del cuerpo
  • Aumentar la intensidad y cantidad de su actividad física
  • Limitar el consumo de carnes rojas y procesadas
  • Comer más frutas y verduras
  • Obtener los niveles recomendados de calcio y vitamina D (refiérase a la información a continuación)
  • Evitar el consumo excesivo de alcohol

Peso: el sobrepeso o la obesidad aumentan el riesgo de cáncer colorrectal tanto en los hombres como en las mujeres, aunque esta asociación parece ser mayor entre los hombres. Tener más grasa abdominal (es decir, en el área del estómago, acrecentando la cintura), también se ha relacionado con cáncer colorrectal.

Actividad física: aumentar su nivel de actividad reduce el riesgo de cáncer colorrectal y pólipos. La actividad moderada (todo lo que le haga respirar tan fuerte como lo haría en una caminata enérgica) disminuye el riesgo, aunque una actividad vigorosa podría tener un beneficio aún mayor.

Alimentación: en general, una alimentación con un alto contenido de frutas, verduras y granos integrales (y con un bajo contenido de carnes rojas y procesadas) se ha relacionado con una disminución del riesgo del cáncer colorrectal, aunque no ha quedado precisamente claro cuáles factores son importantes. Muchos estudios han encontrado un vínculo entre las carnes rojas (res, cerdo y cordero) o carnes procesadas (como fiambres, salchichas) y un mayor riesgo de cáncer colorrectal.

En los últimos años, algunos estudios han sugerido que la fibra en la alimentación, especialmente de granos integrales, puede reducir el riesgo de cáncer colorrectal. Se sigue realizando investigación sobre este asunto.

Alcohol: varios estudios han reportado un mayor riesgo de cáncer colorrectal debido a un aumento en el consumo de bebidas alcohólicas, especialmente entre los hombres.