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- No abusar del alcohol ni el tabaco.  - Controlar la obesidad. Se debe evitar el sobrepeso y el exceso de calorías en la dieta.  - Mantener una actividad física adecuada a la edad. Realizar ejercicio físico de manera regular. En cuanto a la alimentación, seguir una dieta equilibrada constituye un importante factor preventivo. Es aconsejable, por tanto, seguir las siguientes recomendaciones:  - No abusar de comidas ricas en grasas.  - Disminuir el consumo de grasas de manera que no superen el 20% del total de calorías de la dieta.  - Consumir preferentemente grasas monoinsaturadas (aceite de oliva) y poliinsaturadas (aceite de pescado).  - Disminuir el consumo de carnes rojas.  - Aumentar el consumo de pescado y pollo.  - Incorporar a la dieta alimentos ricos en fibra. Tomar una cantidad de fibra de al menos 25 gramos diarios, en forma de cereales y pan integral. - Aumentar la ingesta de frutas y verduras. Consumir cantidades óptimas de frutas y vegetales, especialmente del género Brassica (coliflor, coles de Bruselas, bróculi), así como de legumbres .  ¿Qué es?  El cáncer de colon es una enfermedad en la que las células malignas se localizan en la porción intermedia y más larga del intestino grueso. Es un tipo de cáncer bastante común en muchos países, pero también resulta fácil de detectar, tiene un alto grado de curación y tarda mucho en desarrollarse. El colon, junto con el recto (porción final del intestino grueso), es el lugar donde se almacenan las heces antes de ser expulsadas al exterior a través del ano. Al encargarse de esta labor, acumula sustancias de desecho, por lo que es un lugar propicio para la aparición de un cáncer. Por eso es importante reducir el tiempo de acumulación al mínimo, adoptando una dieta equilibrada que facilite el tránsito intestinal al máximo.  Causas  Edad. La mayor parte de los casos de cáncer de colon se presenta en pacientes mayores de 50 años.  Dieta. El cáncer de colon parece estar asociado a dietas ricas en grasas y pobres en fibra. En este sentido, actualmente se están llevando a cabo numerosas investigaciones.  Herencia. En el cáncer de colon desempeña un importante papel la herencia familiar, ya que existe la posibilidad de que se transmita hereditariamente y predisponga a la persona a sufrir la enfermedad. Sin embargo, esto puede detectarse y el cáncer tratarse de manera precoz. Historial médico. Se ha demostrado que quienes tienen una mayor predisposición a padecer esta enfermedad son las personas que tienen o han tenido: pólipos (crecimiento benigno) de colon o recto; Colitis ulcerosa (inflamación o ulceración del colon); Cáncer como mama, útero u ovario. Parientes que también han sufrido de cáncer de colon.  Estilo de vida. Existen ciertos factores que dependen del estilo de vida y que predisponen a la aparición del cáncer de colon, como, por ejemplo, la obesidad, la vida sedentaria y el tabaquismo. Síntomas El cáncer de colon tiene una larga evolución. Empieza con la formación de un pólipo (bulto que se forma junto a alguna membrana corporal) de carácter benigno. Las molestias más frecuentes aparecen en la fase avanzada de la enfermedad y pueden ser las siguientes:  - Cambios en los ritmos intestinales.  - Diarrea o sensación de tener el vientre lleno.  - Estreñimiento.  - Sangre en las heces.  - Cambios en la consistencia de las heces.  - Dolor o molestia abdominal.  - Pérdida de peso sin causa aparente.  - Pérdida del apetito.  - Cansancio constante. Vómitos. .  Diagnóstico  El cáncer de colon tiene unas expectativas muy positivas si se detecta precozmente. Para detectarlo se utilizan varias técnicas: Tacto rectal. Es una exploración física que el médico realiza introduciendo un dedo en el ano para detectar anomalías en la parte inferior del aparato digestivo, como, por ejemplo, sangre, bultos anormales o si el paciente siente dolor.  Sigmoidoscopia. Es una exploración que consiste en introducir por el ano un tubo que transmite luz e imagen, y que se llama endoscopio. Con él se puede examinar el recto y la parte final del colon.  Colonoscopia. Es una exploración similar a la sigmoidoscopia, pero el tubo utilizado es más largo y permite recorrer todo el colon. Se pueden tomar muestras de tejido (biopsia) y después se realiza un estudio.  Estudio genético. Si existen antecedentes familiares o se sospecha de la posibilidad de un cáncer hereditario, es aconsejable realizar un estudio genético para detectar anomalías. Es aconsejable comenzar a una edad temprana (20 años).  Prueba de sangre oculta en heces. Consiste en una prueba para detectar sangre en las heces.  Enema de bario con doble contraste. Consiste en una serie de radiografías del colon y el recto que se toman después de que al paciente se le haya hecho una lavativa y con una solución blanca calcárea que contiene bario para mostrar radiológicamente con detalle el colon y el recto.  Tratamiento Entre los tratamientos que se siguen comúnmente están: la cirugía o extirpación de la zona afectada, la radioterapia o aplicación de rayos de alta energía con la finalidad de destruir las células malignas, la quimioterapia o administración de fármacos que destruyen las células cancerosas y la inmunoterapia o estimulación del propio sistema defensivo del paciente para que sea éste el que elimine las células dañinas. Ninguno de los tratamientos citados está exento de efectos secundarios, que pueden ser más o menos graves según el paciente. No obstante, el médico necesita saber en etapa se encuentra el cáncer para planificar el tratamiento adecuado.  Cirugía: Mediante una operación en quirófano, se extrae la parte afectada por el cáncer. Se practica en todas las etapas de extensión de la enfermedad, pero cuando se trata de tumores en fase inicial se puede extraer un pólipo mediante el colonoscopio para examinarlo. Según los resultados, se extirpará el cáncer y una parte circundante de tejido sano, y luego se limpian los ganglios de la zona. También se puede realizar una apertura desde el colon hacia el exterior (colostomía), en cuyo caso la persona tendrá que usar una bolsa especial de uso externo donde se recogerán las heces, ésta puede ser transitoria o permanente.  Radioterapia. Consiste en aplicar rayos de alta energía sobre la zona afectada, con el fin de destruir las células cancerosas. Sólo afecta a la zona en tratamiento, y puede aplicarse antes de la cirugía (para reducir el tumor y poder extraerlo más fácilmente), o después de la cirugía (para terminar de destruir las células cancerosas que pudieran haber quedado).  Quimioterapia. Consiste en la administración de fármacos que destruyen las células cancerosas. Se realiza un catéter (tuvo en vena) para inyectar los fármacos a través de un sistema de bombeo. Este tratamiento sirve para estimular o restaurar las propias defensas inmunitarias del organismo. Efectos Secundarios Efectos secundarios: varían según el tratamiento, pero la mayoría son temporales. El paciente debe informar al médico sobre los que puedan aparecer.  La cirugía puede provocar dolor y debilidad en la zona afectada y diarrea temporal. Y si ha sido necesario practicar una colostomía, puede producirse una irritación de la piel alrededor de la apertura realizada.  La quimioterapia, por su parte, afecta tanto a células cancerosas como normales y puede producir náuseas, vómitos, caída del cabello (aunque éste siempre vuelve a crecer), diarrea y fatiga.  La inmunoterapia puede provocar síntomas parecidos a la gripe, como fiebre, escalofríos, debilidad y náuseas.  Control y seguimiento del cáncer de cólon Después de recibir tratamiento, hay que realizar algunas actividades de seguimiento importantes que pueden ayudar al paciente a hacer frente a su situación.  Atención de seguimiento. Después de finalizado el tratamiento y durante años, se realizan exámenes periódicos, muy importantes para el paciente ya que pueden detectar la reaparición del cáncer. Las pruebas de seguimiento incluyen un cuidadoso examen físico general y un examen rectal más específico, una colonoscopia y análisis de sangre para marcadores tumorales como el antígeno carcinoembrionario (CEA). Si los síntomas o los resultados de las pruebas comunes sugieren una reaparición del cáncer, también pueden hacerse radiografías de tórax, tomografías computerizadas y pruebas de imágenes por resonancia magnética. Ante cualquier síntoma nuevo o persistente, se debe consultar con el médico de inmediato. Marcadores tumorales. El antígeno carcinoembrionario (CEA) es una sustancia que se encuentra en la sangre de algunas personas con cáncer de colon. La prueba de sangre del antígeno carcinoembrionario se usa con más frecuencia con otras pruebas para el seguimiento de pacientes que ya han tenido cáncer y han recibido tratamiento. Esta prueba puede alertar precozmente de la reaparición de un cáncer. El antígeno carcinoembrionario puede estar presente en la sangre de algunas personas que no tengan cáncer de colon. El fumar también puede aumentar los niveles de éste antígeno. Por eso, no puede considerarse como una prueba específica para detectar cáncer de colon.  Para pacientes con colostomías. Para tratar el cáncer de colon se requieren actualmente pocas colostomías permanentes. La mayoría de éstas se llevan a cabo debido a tumores que se encuentran cerca del extremo o inferior del recto. Si el paciente ha tenido una colostomía, el seguimiento es importante. Es posible que se sienta preocupado o aislado de las actividades normales. Un terapeuta especializado en colostomías puede enseñar al paciente a atender su colostomía. Una vez se ha detectado el cáncer de colon, hay que hacer una serie de pruebas para determinar si las células cancerosas se han extendido a otras partes del cuerpo.  El diagnóstico precoz del cáncer de colon en sus fases iniciales eleva las posibilidades de curación al 90% Esto es lo que afirman los especialistas de la Unidad de Cirugía General y del Aparato Digestivo del Hospital Montecanal de Zaragoza en la celebración del Día de la Prevención del Cáncer de Colon. Los facultativos han incidido en una nota de prensa en la importancia de diagnosticar el cáncer de colon antes de que la enfermedad presente síntomas, una patología de la que cada año se dan en España 28.000 nuevos casos, la mayoría de ellos en pacientes de más de 40 años. Los facultativos han subrayado que es "un cáncer fácil de prevenir" y "en la medida en que los ciudadanos se adhieran a un plan de prevención la incidencia de este cáncer disminuirá y, por tanto, su mortalidad" por lo que "el futuro está en la prevención".
  Los facultativos han incidido en una nota de prensa en... La farmacéutica alemana Bayer ha anunciado que el Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar (MHLW) de Japón ha aprobado el uso del fármaco oral regorafenib, comercializado con el nombre de 'Stivarga'(Regorafenib) en comprimidos para el tratamiento de pacientes con cáncer colorrectal no resecable y avanzado. La aprobación se basa en los resultados del estudio de fase III 'Correcta', que demostró una mejora estadísticamente significativa tanto de la supervivencia global como de la supervivencia libre de progresión en comparación con placebo en aquellos pacientes cuya enfermedad ha progresado tras el uso de la terapia estándar. Este fármaco inhibe diversas quinasas dentro de los mecanismos implicados en el crecimiento del tumor, tanto en la angiogénesis, oncogénesis y en el mantenimiento del microambiente del tumor. "La aprobación de 'Stivarga' en Japón es importante, ya que proporciona un importante tratamiento de pacientes con cáncer colorrectal avanzado que han recaído a pesar del tratamiento con otras terapias aprobadas", dijo Kemal Malik, jefe de Desarrollo Global de Bayer. En Japón el cáncer colorrectal es el tercer tumor con más muertes, con más de 40.000 fallecimientos cada año, mientras que el número de nuevos casos es de casi 100.000 al año.
  Japón da luz verde al uso de 'Stivarga' (Bayer)...
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Fuente: europaexpress.com
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Fuente: europaexpress.com
La investigación en este campo ha demostrado que algunos tipos de cáncer de colon se originan a partir de pólipos (pequeños bultos benignos). La detección precoz y extracción de estos pólipos puede ayudar a prevenir la aparición de la enfermedad. Una de las causas de la aparición de cáncer de colon es la predisposición genética debida a alteraciones en algunos genes por lo tanto, los individuos con familiares que son o han sido afectados por la enfermedad deben acudir a exámenes médicos periódicamente. Algunos hábitos poco saludables también podrían ser la causa de la aparición de la enfermedad, de manera que seguir los siguientes consejos puede resultar muy beneficioso: Los fumadores tienen menos probabilidades de superar este tumor tras someterse a una cirugía. Así lo han constatado los expertos tras analizar a 2.000 personas que habían sido intervenidas en el pasado contra este tumor. Se constató que "un 74% de los que nunca habían fumado estaban libres de cáncer tres años después, frente al 70% en los que fumaban hasta ser diagnosticados". Estos datos se recrudecen en los pacientes que aún hoy fuman, ya que éstos "son un 47% más propensos a tener una recurrencia del cáncer o a morir que las personas que nunca han fumado".
  Fumar empeora el pronóstico tras un cáncer de colon.
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Fuente: ine.es
Esta es una de las principales medidas aprobadas ayer por el Consejo Interterritorial de Salud, presidido por la ministra de Sanidad, Ana Mato, y con la asistencia de los consejeros autonómicos del ramo, que ha fijado unos criterios comunes para que en toda España se pueda acceder a las mismas prestaciones.
  El cribado de cáncer de colon para personas de 50 a 69 años entra en la cartera de servicios.
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Fuente: farodevigo.es
  Los programas de cribado de cáncer colorrectal cubren actualmente al 20% de la población diana en España Once comunidades tienen implantado un programa de cribado para detectar precozmente el cáncer colorrectal que actualmente cubren al 20 por ciento de la población diana, con más riesgo de desarrollar estos tumores.
Fuente: Europa Press
Los programas de cribado de cáncer colorrectal están dirigidos a hombres y mujeres de entre 50 y 69 años, a quienes se les realiza cada dos años la prueba de detección de sangre oculta en heces y, en casos de que el resultado sea positivo, se les hace una colonoscopia. Una estrategia sencilla, que según los expertos, ha demostrado que disminuye la mortalidad por estos tumores en un 40 por ciento.
En los últimos años se ha ido poniendo en marcha en algunas comunidades autónomas y la cobertura ha ido creciendo poco a poco, pasando del 4 por ciento de 2009 al 20 por ciento de la actualidad.
  En León sólo el 11% de los citados para el test del cáncer de colon se lo hacen. Los leoneses ignoran el riesgo del cáncer de colon y, hasta la fecha, «dan una baja respuesta» para hacerse las pruebas para la detección precoz de la enfermedad que la Consejería de Sanidad incluyó en la cartera de servicios en noviembre en toda la Comunidad. Sólo el 11% de los aproximadamente 3.000 leoneses citados hasta ahora han acudido a los centros de salud para entregar el test de sangre en las heces, el primer estudio que se hace a la población, según fuentes sanitarias consultadas.
La Consejería de Sanidad puso en marcha el programa en respuesta a un mandato del Ministerio de Sanidad para todas las comunidades autónomas y que los profesionales sanitarios esperaban para León desde hacía años, dada la alta incidencia de esta enfermedad en la provincia.
Fuente: Diario de León
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  El secreto de un colon limpio y libre de cáncer Por todos es sabido que si tenemos un tubo digestivo mal cuidado, poblado de bacterias y hongos oportunistas y patógenos y contaminado por alimentos mal digeridos, corremos el riesgo de que se quede atascado por materia fecal tóxica. Esta situación puede provocar desequilibrios y trastornos como sufrir estreñimiento habitual, gases, diarreas, inflamaciones de distinta índole, alteraciones en la piel, cambios de humor o enfermedades más graves, como una colopatía funcional, una diarrea sangrante e incluso cáncer de colon.  Un intestino sucio conlleva el riesgo de tener un sistema inmunitario deficiente. Se es más vulnerable ante enfermedades infecciosas e inflamatorias relacionadas con el aparato digestivo, respiratorio, urogenital, etc.  Además, tener el colon “enfermo” también es un factor desencadenante de trastornos emocionales. Poca gente lo sabe, ni siquiera todos los médicos, pero las células del intestino producen el 80% de la hormona del buen humor (la serotonina) que se encuentra en el cuerpo.De alguna manera, el intestino es nuestro “segundo cerebro”, así que tenemos que cuidarlo muy bien. Cuidar el tubo digestivo Se puede encontrar una gran oferta de productos que sirven para limpiar el tubo digestivo. Pero el intestino no es ni una chimenea que haya que deshollinar, de hecho, es más delicado, y a la vez mucho más sencillo. La madre naturaleza lo ha previsto ya todo: un ejército de miles de millones de microorganismos que pueblan el colon (el último tramo del intestino, justo antes del recto), que día y noche lo protegen y limpian impidiendo que las bacterias y levaduras dañinas se desarrollen e invadan la zona.Los microbios del intestino son muy numerosos; hay hasta cien veces más que células tiene el cuerpo, es decir, unos 100 millones de millones (¡14 ceros!). Este inmenso ejército recibe el nombre de “flora intestinal” o “microbiota”. La alimentación moderna es demasiado rica en alimentos en estado puro (carne, queso, grasas y azúcares) y pobre en fibra. A pesar de no ser un nutriente esencial de nuestro cuerpo, la fibra alimentaria resulta indispensable para preservar la flora intestinal, que se alimenta de ella transformándola en ácidos orgánicos que protegen y regeneran la mucosa intestinal.  Así que prioricemos las frutas, legumbres y cereales integrales, bayas, frutos secos, pescados grasos ricos en nutrientes como el colágeno, minerales, vitaminas liposolubles y ácidos grasos omega-3. Podemos tomar algo de carne, lácteos (sobre todo leche de cabra y oveja) y aceites vegetales (preferiblemente aceite de oliva o nuez), algo menos de grasas saturadas y muy pocos dulces.
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A corto plazo es menos agresiva que la técnica clásica; a largo plazo es igual de eficaz. Es una intervención compleja que requiere cirujanos muy bien formados.   La laparoscopia mejora la cirugía del cáncer de recto
La laparoscopia es tan eficaz como la cirugía abierta para extirpar tumores de recto y resulta menos agresiva y traumática para los pacientes, según demuestra un estudio realizado en treinta hospitales de ocho países   La laparoscopia, también conocida como cirugía mínimamente invasiva, permite operarlos accediendo al tumor a través de pequeñas incisiones que miden entre 5 y 12 milímetros de diámetro. Por lo tanto, sin necesidad de realizar grandes cortes y suturas. Algunos cirujanos ya la han adoptado por considerar que es menos dañina para los pacientes que la cirugía abierta.  Tras comparar los resultados de la laparoscopia y la cirugía abierta en una muestra de 1.044 pacientes, los investigadores han comprobado que la eficacia de la laparoscopia no es inferior a la de la cirugía abierta. Tres años después de la intervención, siguen libres de cáncer el 75% de los pacientes operados por laparoscopia y el 71% de los operados con cirugía abierta. Los que fueron tratados por laparoscopia, además, pudieron volver a ingerir alimentos antes -en lugar de ser alimentados por sonda-, recuperaron un día antes el tránsito intestinal y pudieron salir del hospital un día antes de media.
Fuente: La Vanguardia
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  Los cuatro tipos de cáncer colorrectal El cáncer colorrectal es, además de una enfermedad muy grave, una dolencia muy heterogénea: hay varios tipos de cánceres colorrectales y cada uno tiene un pronóstico distinto. A pesar de identificar posibles mutaciones - fundamentalmente la del gen K-RAS- en el tumor a través de una biopsia de tejido (o más recientemente, mediante una biopsia líquida), un mismo tratamiento no tiene por qué servir para dos pacientes que, en principio, tienen la misma enfermedad.
Fuente: El Mundo
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Ahora, un consorcio internacional de científicos acaba de constatar justo esto: que la biología de los tumores de cáncer de colon presenta diferencias radicales entre unos y otros, lo que da lugar a cuatro subtipos diferentes. Así lo publica hoy la revista Nature Medicine, que recoge este trabajo colaborativo internacional mediante el que se han analizado 4.000 muestras de pacientes hasta dar con una nueva y pionera clasificación para este tipo de cáncer.